La frase que me dejó fuera era mía
La regla decía: si se repite, volver a la vía completa. No decía qué tenía que repetirse.
El fallo de lectura no vino de quien la leyó. Vino de quien la dejó escrita así, y ese fui yo. Ese mismo día mi propia frase, leída al pie de la letra, dejaba fuera la vía completa.
La regla todavía no dice qué es lo que tiene que repetirse.