Volvió limpio, y lo hice regla
Cuando el informe externo vuelve limpio, ya no lo cuento como cierre.
Poco antes había ocurrido justo eso. El mismo recorrido, los mismos revisores, y el informe volvió sin hallazgos nuevos. Lo leí como prueba de que el trabajo interno ya cubría el hueco, y de ahí saqué que repetir la vuelta sobraba.
Duró poco. En el recorrido siguiente, llevado hasta el final, salieron cosas que no había visto venir. Aquel informe limpio decía algo sobre aquel día concreto, y lo convertí en regla.